03 noviembre 2010

En homenaje a Pepito


El impacto emocional que tiene la muerte de un animal de compañía en sus cuidadores puede ser tan significativo como el que causa la muerte de un familiar, concluyeron psicólogos de la Universidad de Nuevo México, Estados Unidos, que revisaron la bibliografía existente sobre cómo reaccionan las personas ante la pérdida de un animal querido.

"Los animales de compañía proveen apoyo, amor y lealtad, que van mucho más allá de cualquier medición empírica -escribieron los investigadores de la Universidad de Nuevo México, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista especializada Perspectives in Psychiatric Care -. Debido a estas inmensas contribuciones, la muerte, pérdida o robo de un animal querido se convierte en el final de una relación especial, lo que puede dar lugar a uno de los momentos más difíciles de una persona."

"Desafortunadamente, la pérdida de un animal de compañía no es reconocida en forma cabal por los amigos, los conocidos y los compañeros de trabajo como una ocasión significativa o auténtica para realizar un duelo", afirmó el doctor Paul T. Clements, uno de los autores de la citada revisión.

En cualquier caso, afirmó el doctor Clements, "es importante proveer un ambiente de aceptación y comprensión para los cuidadores de animales que se encuentran atravesando un duelo, para mejorar, de esa forma, los esfuerzos de adaptación al dolor y al duelo".

Más en: http://www.animanaturalis.org/p/1425

Pepito cruzó el Puente del ArcoIris el 03/11/10.
¡Nos veremos pronto, Pepito!

1 comentario:

K. dijo...

También en homenaje a Martín, QEPD 09/11/10