
Mi primer gatito llegó de repente, un hermoso gato blanco con negro, chiquito, que encontró mi papá y que puso en el baño, con un cartel afuera que decía: "Cuidado, gato encerrado". Al principio quise regalarlo, pero conquistó mi corazón y se quedó.
Ya han pasado 5 años y ahora es un gato inmenso, gordo, tranquilo y regalón (el primero de muchos).
Me gustan más que los perros, porque son muy limpios, no hay que sacarlos a pasear, te acompañan de verdad (no hablan, no critican, no juzgan) y te dan "apoyo moral". Son independientes, curiosos y perceptivos.
El ronroneo de los gatos es terapéutico, y si nosotros pudiéramos ronronear, seríamos muchísimo más sanos y menos estresados.
Los gatos tienen una "magia", un encanto y una mística difícil de explicar.
La historia de los gatos se remonta al antiguo Egipto, donde se lo protegía y veneraba como a un dios (Bastet), mientras el cazaba ratas y serpientes, y simbolizaba el amor y la fertilidad.
Los seguidores de Krishna dicen que el ser humano puede reencarnar en forma de gato.
Para mí, son personitas o "hermanos menores" inteligentísimos y perfectos ya que, a diferencia del ser humano que nace "perfectible", ellos nacen con todas las habilidades gatunas necesarias y actúan "perfectamente" como gatos.
En su mirada no hay sentimientos mezquinos ni dobles intenciones. Son dignos, jamás ruegan por algo sino que saben conseguirlo eficientemente y de manera tan perfecta, que nosotros somos los que nos convertimos en sus "mascotas" y les damos comida, abrigo, atenciones y cariño. Ellos nunca se sienten inferiores porque saben que eso es lo que merecen, y punto. Saben decir "no", y es definitivo.
Los animalitos son siempre los postergados ya que siempre hay diversos eventos y beneficencias para personas y muy pocas (casi nada) destinadas a ayudar a animalitos sufrientes y sin hogar. Tampoco hay educación destinada a fomentar una tenencia responsable para que tengan una buena vida (esterilización, vacunación, desparasitación, alimentación).
Se conoce el nivel de desarrollo de un pueblo observando como trata a sus animales.
Y sé perfectamente que si "yo" no hago algo por ese animalito, NADIE más lo hará.
Nuestro planeta es un gran ecosistema formado por una infinidad de seres vivos, y es hora que aprendamos a respetar y proteger a nuestros compañeros de camino, porque ellos nos recuerdan que la vida es más simple de lo que pensamos y que a veces lo único que basta es un platito de comida y una siesta reponedora, a cambio de su compañía y amor incondicional.
&&&&&&&
En memoria de NEGRITO (Q.E.P.D. 03/09/10) y de BLANKITO (Q.E.P.D. 09/12/08).
